Sobre el fango negro de Auschwitz que todo lo engulle, Fredy Hirsch ha levantado en secreto una escuela. En un lugar donde los libros están prohibidos, la joven Dita esconde bajo su vestido los frágiles volúmenes de la biblioteca pública más pequeña, recóndita y clandestina que haya existido nunca. En medio del horror, Dita nos da una maravillosa lección de coraje: no se rinde y nunca pierde las ganas de vivir ni de leer porque, incluso en ese terrible campo de exterminio, «abrir un libro es como subirte a un tren que te lleva de vacaciones». Una emocionante novela basada en hechos reales que rescata del olvido una de las más conmovedoras historias de heroísmo cultural.
Tenía este libro pendiente desde hace bastante y con el mes temático de Laky no dudé ni un momento en elegir mi lectura. Y ,a pesar, de que al principio no consiguió engancharme ha resultado ser una lectura emocionante.
Son muchos los libros y las historias que narran el horror de Auschwitz, sin embargo la vivaracha Dita nos transportará y nos hará partícipes de cómo dentro de ese contexto funesto aun pudo existir un lugar donde la vida seguía siendo como antes, haciéndoles olvidar por un momento la situación en la que se encontraban. Ese lugar será la escuela que se esconde en el bloque 31 dentro del bloque familiar de Auschwitz-Birkenau. Ésta se pondrá en funcionamiento de forma totalmente oculta...los alemanes prohibían la educación, pero sí que aceptaron la idea de Freddy Hirsch de que todos los niños estuviesen allí concentrados y así no molestaran a los mayores.
"No importa cuántos colegios cierren los nazis, les contestaba. Cada vez que alguien se detenga en una esquina a contar algo y unos niños se siente a su alrededor a escuchar, allí se habrá fundado una escuela."
Allí Dita ejerce de bibliotecaria, animada por el fundador de la escuela Freddy Hirsch, será quien oculte y cuide con mimo los pocos libros que les quedan. Estos están prohibidos y si las SS los encontraran seguramente acabarían con la vida de su portador, pero esto no amedranta a la joven que luchará por mantener esas historias que les permiten evadirse y escapar, por un momento, a su complicada situación.
Más o menos todos conocemos las historias de los campos de concentración, pero Dita nos permite ver a través de los ojos de una niña cómo era el día a día no sólo de los judíos como ella sino también de políticos, gitanos u homosexuales. Las condiciones terribles de su alimentación y de su salud; los trabajos forzados a los que les obligaban sin apenas haber comido nada sólido en todo el día; el frío al que se exponían sin apenas ropa que les abrigase; la muerte con la que convivían día a día o la dignidad perdida en el transcurso de sus situaciones.
Además su autor utiliza unas descripciones que permiten al lector visualizar todo lo que va leyendo y por un momento viajar hasta Auschwitz y revivir lo que allí sucedió. Hay partes realmente duras en las que hay que parar para poder continuar, mucho más difíciles sabiendo que lo que leemos no es ficción. Tengo que decir que no creo que su autor busque el morbo en lo que nos cuenta, sino simplemente sentirnos lo más cercanos posible a lo que estas personas pudieron sentir en esas condiciones. Pero dentro de toda esa dureza de lo que nos cuenta también hay historias y acontecimientos felices. Momentos con los que el lector sacará una sonrisa o se emocionará, al ver que algunos sí que lo lograron y consiguieron ser, por fin, libres.
"La bibliotecaria de Auschwitz" por tanto no se queda sólo con la historia de Dita Kraus y sus padres, sino que también nos contará cómo le fue a su mejor amiga Margit Barnai; el final que le deparó a Freddy Hirsch ,que fue una de las figuras claves para crear la escuela que permitió a muchos de los niños a escapar por unas horas del lugar donde se encontraban; Rudi Rosenberg una de las pocas personas que consiguió escapar de Auschwitz; se nos helará la sangre cuando Dita se encuentre con Josef Mengele, también conocido como "El ángel de la muerte" por los terribles experimentos médicos que realizo en el campo de concentración, o con Elisabeth Volkenrath una de las SS que no dudaba en disparar a bocajarro a todo aquel que se le interpusiera.
Tengo que decir que la narración de su autor en un principio no me convencía porque me daba la sensación de que la historia no estaba ordenada y saltaba de un información a otra. Pero a medida que fui avanzando esa forma de escribir desapareció y conseguí meterme de lleno en su historia. Así que esto no os desanime si lo empezáis porque su historia merece mucho la pena.
Me ha encantado que su autor cuente qué pasó con algunos de los personajes e incluya un epílogo precioso sobre cómo se inspiró para crear esta historia. Se trata de una novela de superación y lucha con la que es imposible no emocionarse, pero además su autor hace un guiño a la lectura y a los libros, y a cómo estos tienen el poder de hacernos volar y escaparnos por un momento de cualquier mala situación.
Mi puntuación: 8/10
C.
Con su lectura participo en el "Mes guerrillero" que organizo Laky de "Libros que hay que leer".





