Maggie vive en una isla y regenta una casa de huéspedes...
Maggie tiene un huerto y casi siempre va descalza...
Maggie no quiere recordar por qué está allí; duele demasiado...
Maggie ha renunciado al amor y es complicado explicar los motivos...
hasta que conoce a Alejandro...
y la calma da paso a una tormenta de sensaciones...
y a la posibilidad de que tal vez sí se puede empezar de nuevo
Los que me conozcáis un poco ya sabéis que tengo cierta debilidad por esta autora, con la bilogía Martina me dejó absolutamente encantaba así que cuando me enteré de que Elísabet iba a sacar un nuevo trabajo ,que empezó hace cinco años, no me lo pensé dos veces y se convirtió en uno de mis regalos de cumpleaños.
Maggie vive en una isla perdida en el Mediterráneo. Regenta su propio negocio, una antigua vivienda ,que heredó de su abuela, en la que invirtió su dinero para convertirla en una pequeña casa de huéspedes con cierto encanto. Acabó allí huyendo de su pasado, uno que todavía duele y del que eligió apartarse de forma radical antes de acabar perdiéndose.
"No me gusta hablar de mi pasado, esa es la verdad. Quizá me sigo escondiendo. El ser humano es especialista en quitarse de encima la culpa y hundir la cabeza en la tierra como las avestruces."
Que Alejandro también decidiera escapar de su caos de vida, es lo que acabará juntándoles a ambos en la isla.
"Cuando llené la maleta lo hice sin saber adónde iba; solo sabía que escapaba. ¿Habéis sentido alguna vez que todo lo que quisisteis alcanzar se os ha quedado grande?
Y precisamente en ese momento en el que, como Maggie, escuchamos las pisadas de alguien en el camino de piedras de la entrada de la casa, ya sabemos que algo bonito se va a forjar. Que Elísabet va a mostrarnos a dos de sus personajes, dos historias, dos vidas más que aun nos tenía reservadas y va a revolver nuestros sentimientos haciendo que su recuerdo quede en nuestra memoria para siempre.
Cuando Maggie y Alejandro se ven por primera vez en la recepción ambos se sorprenden, él no esperaba encontrar a una mujer joven al mando, ni ella huéspedes en esa época y mucho menos uno como él. La naturalidad de Maggie es lo que llama la atención de Alejandro; su pelo rubio suelto, sus ojos verdes, sus pies descalzos y esas batas con las que viste, cómo cuida hasta el último detalle de lo que hace, su olor a lavanda, su comida casera, el olor a tierra del huerto en sus manos. Eso de lo que en su mundo escasea, la naturalidad, será lo que le atraiga de ella desde el primer momento. Mientras que él parece perfecto, alto, moreno, ojos oscuros y pelo cortado al milímetro, ropa y perfume caro; pero ,al igual que ella, pretende escapar de un mundo ,que no parece ser el suyo, buscando respuestas.
Desde el principio la atracción será latente, aunque Maggie escapará de algo que sabe que no puede tener mientras que él la buscará y tratará de encontrar aquello de lo que ella huye, enfrentándose con una barrera difícil de cruzar especialmente porque las heridas siguen abiertas.
Sin embargo las segundas oportunidades son posibles, ambos sabrán acoplarse al otro y crearan su propia historia en la isla, su isla. Una historia que aunque empieza con buen pie acabará por hacerles daño a ambos, alejándoles de lo que más querían y anhelaban. Será una relación complicada, en la que Maggie será nuestra narradora en la mayoría de los capítulos mostrándonos su evolución, sus pensamientos, sensaciones y sentimientos en cada momento. La veremos caer y levantarse en cada situación y sufriremos por ella. Conoceremos el porqué se apartó de su vida, un capítulo de su historia del que renegará pero al que tendrá que enfrentarse para poder continuar. También podremos tener la perspectiva de Alejandro, en los momentos clave del libro y eso nos permitirá comprender mejor su forma de actuar.
La ambientación es perfecta, una isla en el Mediterráneo donde perderse y olvidar todo; sus playas y olores nos trasladan directamente allí haciendo que sea una lectura ideal para esta época. No es una historia en la que abunden abundan los personajes secundarios, como sí que lo hacían en otros de sus libros, aunque tengo que destacar a la señora Mercedes, una mujer mayor que es el único apoyo de Maggie en la isla, con la que se desahogará y pasará ratos con los que nos reiremos porque la picardía de la señora no tiene remedio.
Ya en su historia de Silvia, Elísabet tocó temas duros y complicados, continuó haciéndolo con su bilogía Martina (reseña), su novela más madura, una historia romántica en la que no todo es idílico y edulcorado, donde las cosas ocurren como en la vida misma, al principio todo es perfecto pero hay que continuar el proceso de pareja y las cosas no siempre salen bien. En "Mi isla" de nuevo toma ese esquema y se acerca a situaciones psicológicas complejas y que suelen estar cargadas de bastantes prejuicios, yo que conozco de cerca esos problemas creo que lo ha reflejado de forma perfecta, mostrando lo bueno y lo malo, y de nuevo me ha vuelto a sorprender.
Sé que hay lectores que son muy reticentes a comenzar con esta autora (que conste que lo respeto) sobre todo porque se la relaciona con historias románticas y ,especialmente, con el género erótico, cosa que obviamente encontraremos en sus libros, pero no creo que tengamos que incluirla sólo ahí, creo que cada vez se centra más en la intimidad de sus personajes y sus sentimientos, sabe profundizar en la psicología de cada uno de ellos y eso es lo que al final acaba haciendo que estos cobren vida. Pocas lecturas me dejan sin ganas de continuar leyendo y esta ha sido una de ellas.
Si aun no habéis probado con su autora, os animo a perderos en "Mi isla" una historia que invita a reflexionar sobre cómo las segundas oportunidades pueden o no salir bien, pero si no lo intentamos quizás no sepamos nunca que habría ocurrido.
Mi puntuación: 9,5/10
C.
Desde el principio la atracción será latente, aunque Maggie escapará de algo que sabe que no puede tener mientras que él la buscará y tratará de encontrar aquello de lo que ella huye, enfrentándose con una barrera difícil de cruzar especialmente porque las heridas siguen abiertas.
La ambientación es perfecta, una isla en el Mediterráneo donde perderse y olvidar todo; sus playas y olores nos trasladan directamente allí haciendo que sea una lectura ideal para esta época. No es una historia en la que abunden abundan los personajes secundarios, como sí que lo hacían en otros de sus libros, aunque tengo que destacar a la señora Mercedes, una mujer mayor que es el único apoyo de Maggie en la isla, con la que se desahogará y pasará ratos con los que nos reiremos porque la picardía de la señora no tiene remedio.
Ya en su historia de Silvia, Elísabet tocó temas duros y complicados, continuó haciéndolo con su bilogía Martina (reseña), su novela más madura, una historia romántica en la que no todo es idílico y edulcorado, donde las cosas ocurren como en la vida misma, al principio todo es perfecto pero hay que continuar el proceso de pareja y las cosas no siempre salen bien. En "Mi isla" de nuevo toma ese esquema y se acerca a situaciones psicológicas complejas y que suelen estar cargadas de bastantes prejuicios, yo que conozco de cerca esos problemas creo que lo ha reflejado de forma perfecta, mostrando lo bueno y lo malo, y de nuevo me ha vuelto a sorprender.
Sé que hay lectores que son muy reticentes a comenzar con esta autora (que conste que lo respeto) sobre todo porque se la relaciona con historias románticas y ,especialmente, con el género erótico, cosa que obviamente encontraremos en sus libros, pero no creo que tengamos que incluirla sólo ahí, creo que cada vez se centra más en la intimidad de sus personajes y sus sentimientos, sabe profundizar en la psicología de cada uno de ellos y eso es lo que al final acaba haciendo que estos cobren vida. Pocas lecturas me dejan sin ganas de continuar leyendo y esta ha sido una de ellas.Si aun no habéis probado con su autora, os animo a perderos en "Mi isla" una historia que invita a reflexionar sobre cómo las segundas oportunidades pueden o no salir bien, pero si no lo intentamos quizás no sepamos nunca que habría ocurrido.
Mi puntuación: 9,5/10
C.
Os dejo una de las canciones que salen en el libro y que me encanta.














