Desde su niñez en Alaska, David Winkler ha vivido obsesionado por la nieve. Además, David tiene un don: a veces puede ver cosas antes de que ocurran. Sus premoniciones le permiten saber que un vecino será atropellado por el autobús o que se enamorará de una mujer en un supermercado. Pero cuando David sueña que su hija se va a ahogar en una inundación sin que él pueda salvarla, toda su vida se desmorona. Huir de su familia, de su casa y de su propio futuro parece el único modo de negar el sueño que lo atormenta.
Solo, sin medios y sin saber si su hija ha sobrevivido o si su mujer ha conseguido perdonarlo, David tendrá que comenzar una nueva vida. Hasta el día en que deba enfrentarse a la decisión de buscar a las personas que dejó atrás.
Winkler sabe que siempre que sueña acaba ocurriendo y ha vuelto a pasar. Ha soñado que su hija se ahogaba en sus brazos en una inundación y no podía hacer nada por evitarlo. El nombre de Grace adquiere todo el protagonismo en el título de este libro y especialmente a lo largo de la historia. Será por ella por la que David actue así. Por Grace, por su hija. Huirá de sus sueños premonitorios cuando se enfrente a la cruda realidad de que va a perder lo que más quiere, lo hará dejando todo atrás. Su esposa, su hija Grace y su vida entera.
La historia da comienzo muchos años más tarde cuando Winkler regresa al pasado del que siempre huyó, se tendrá que enfrentar a una realidad que siempre creyó cierta. A sus fantasmas, a sus miedos y a aquello en lo que pensó durante años acompañado de su propia soledad. Regresará a su vida y a las personas que dejó atrás, pero sin saber lo que le espera.
"Había cogido a la niña, le había hablado en susurros; Winkler se enamoró de ella una y otra vez"
Desde el comienzo la historia de Winkler es sencilla, hidrólogo de profesión que a través de un sueño ya sabe de quien se enamorará. Nosotros seremos partícipes de cómo conocerá a Sandy. No será una historia de amor especial sino más bien fría, en la que es difícil comprender qué tipo de relación tienen. Algo que sin duda me frustró.
Supongo que su autor ha querido dar un protagonismo especial al suceso de la huida de David, dejando el resto un poco plano, para que el lector centre su atención completamente en lo que ocurrirá y cómo lo sobrellevará David hasta que decide regresar.
La historia se desarrolla de forma pausada, excepto en la primera y última parte que parece coger algo más de ritmo, por lo que no fue una lectura rápida pero no por ello mi interés disminuyó. Todo transcurre de forma lenta, como si estuviésemos viviendo la misma espera que nuestro protagonista. Pero había algo en la trama y el estilo de su autor que hacían que disfrutara de su lectura y no se me hiciera pesada. A mucha gente le ha decepcionado comparándola con "La luz que no puedes ver" pero a mí personalmente, como no la había leído, no me ocurrió y sí que me dejó una buena sensación.
Doerr tiene un estilo personal y directo, usando frases cortas y evocadoras que consiguen que el lector visualice todo, como si de una película muda se tratara, trasladándonos de forma directa a los lugares donde transcurre su trama.
Creo que su autor ha querido mostrarnos ,a través de esta historia, cómo el miedo y la lucha contra lo que tememos acaba por alcanzarnos. La historia de Winkler muestra perfectamente cómo nuestras pesadillas pueden paralizarnos y ahogarnos, alejarnos de lo que somos y queremos y llevarnos a la deriva. La de él no será una historia fácil pero siempre pueden haber segundas oportunidades que nos permitan comprobar si aquello que más temimos y contra lo que luchamos se convirtió o no en realidad.
"Había cogido a la niña, le había hablado en susurros; Winkler se enamoró de ella una y otra vez"
Desde el comienzo la historia de Winkler es sencilla, hidrólogo de profesión que a través de un sueño ya sabe de quien se enamorará. Nosotros seremos partícipes de cómo conocerá a Sandy. No será una historia de amor especial sino más bien fría, en la que es difícil comprender qué tipo de relación tienen. Algo que sin duda me frustró.
Supongo que su autor ha querido dar un protagonismo especial al suceso de la huida de David, dejando el resto un poco plano, para que el lector centre su atención completamente en lo que ocurrirá y cómo lo sobrellevará David hasta que decide regresar.
La historia se desarrolla de forma pausada, excepto en la primera y última parte que parece coger algo más de ritmo, por lo que no fue una lectura rápida pero no por ello mi interés disminuyó. Todo transcurre de forma lenta, como si estuviésemos viviendo la misma espera que nuestro protagonista. Pero había algo en la trama y el estilo de su autor que hacían que disfrutara de su lectura y no se me hiciera pesada. A mucha gente le ha decepcionado comparándola con "La luz que no puedes ver" pero a mí personalmente, como no la había leído, no me ocurrió y sí que me dejó una buena sensación.
Doerr tiene un estilo personal y directo, usando frases cortas y evocadoras que consiguen que el lector visualice todo, como si de una película muda se tratara, trasladándonos de forma directa a los lugares donde transcurre su trama.
Creo que su autor ha querido mostrarnos ,a través de esta historia, cómo el miedo y la lucha contra lo que tememos acaba por alcanzarnos. La historia de Winkler muestra perfectamente cómo nuestras pesadillas pueden paralizarnos y ahogarnos, alejarnos de lo que somos y queremos y llevarnos a la deriva. La de él no será una historia fácil pero siempre pueden haber segundas oportunidades que nos permitan comprobar si aquello que más temimos y contra lo que luchamos se convirtió o no en realidad.
Mi puntuación: 7/10
C.
Gracias a Manuela de Entre mis libros y yo, a Concha y Bea de De lector a lector por organizar la lectura conjunta y a la editorial por los ejemplares.








